
No sé si a vosotras os pasa, pero para mí septiembre tiene mucho más de comienzo de año que enero.
En Tejemadeja significa volver a los horarios, preparar las clases, abrir cajas, colocar lanas y hacer hueco para todo lo que va llegando. Y os aseguro que esto último tiene mérito, porque siempre pienso que no cabe ni un ovillo más… hasta que llega otra caja.
Pero septiembre también trae una de las cosas que más me gustan de tener una mercería: volver a encontrarnos.
Vuelven las clases y vuelven los proyectos
Después del verano regresan las clases de punto y crochet, las alumnas, los proyectos que se quedaron a medias y también las ganas de empezar otros nuevos.
Y este curso tenemos además una novedad que me hace mucha ilusión: empezamos con las clases de costura.
Me gusta ver cómo Tejemadeja va creciendo también por ahí. Algunas sois de punto, otras de crochet, otras queréis aprender a coser… y luego estamos las que queremos hacerlo todo y nos faltan horas.

También vuelven las cajas
Septiembre es época de novedades y estos días estamos recibiendo muchas cosas para la nueva temporada.
Lanas nuevas, colores que empiezan a apetecer cuando cambia el tiempo y materiales que poco a poco van encontrando su sitio en la tienda.
Una de las partes que más me gusta de mi trabajo es precisamente esa: abrir una caja, descubrir lo que ha llegado y empezar a imaginar qué podríamos hacer con cada cosa.
Aunque después venga la parte complicada: encontrar dónde colocarlo.

Volver a la rutina también tiene cosas bonitas
La vuelta a la rutina significa horarios, pedidos, clases, cajas y una lista interminable de cosas por hacer.
Pero también significa volver a veros entrar por la puerta con vuestros proyectos, ayudaros a elegir una lana, ver lo que habéis tejido durante el verano y compartir otra vez esos ratitos alrededor de las agujas.
Y creo que esa es mi parte favorita de septiembre.
Empezamos un nuevo curso en Tejemadeja con muchas ganas de seguir aprendiendo, creando y compartiendo.
Yo, mientras tanto, seguiré intentando encontrar hueco para las lanas que siguen llegando.
A tejer cosas bonitas para el mundo.
Marta Tejemadeja
