Volver a tejer después del verano: 5 proyectos sencillos para retomar las agujas

No sé si a vosotras os pasa, pero llega septiembre y parece que vuelve a apetecer todo.

Volver un poco a la rutina, empezar cosas nuevas, poner algo de orden después del verano y, por supuesto, volver a sacar las agujas y los ovillos.

Yo en verano sigo tejiendo, pero no de la misma manera. Entre el calor, las vacaciones, los cambios de horarios y que en Sevilla hay días en los que tener un montón de lana encima no es precisamente el mejor plan, termino buscando proyectos más pequeños o trabajando con fibras más frescas.

Pero llega finales de agosto, empiezan a entrar las lanas de nueva temporada en la tienda y cambia la cosa.

Vuelves a tocar lana, empiezas a ver los colores de otoño y ya estás pensando en todo lo que quieres tejer este año.

A mí, para volver a coger el ritmo, me gustan los proyectos sencillos. No hace falta empezar septiembre metiéndonos directamente en un jersey complicadísimo. Prefiero algo que pueda coger un rato, avanzar sin pensar demasiado y, sobre todo, disfrutar.

Así que os dejo cinco ideas que me parecen perfectas para volver a tejer después del verano.

1. Un chal sencillo

Creo que un chal es uno de los mejores proyectos para volver a coger las agujas.

No tienes el problema de las tallas, puedes hacerlo más o menos grande según te apetezca y te permite jugar mucho con los colores y con las texturas.

Además, puedes elegir un punto sencillo y dejar que sea la propia lana la que haga bonito el proyecto. Hay veces que escogemos un ovillo que ya tiene suficiente personalidad y no necesita absolutamente nada más.

Es también un buen proyecto si hace tiempo que no tejes. Unas cuantas vueltas y enseguida vuelves a coger el ritmo.

Y cuando por fin llegue el fresquito a Sevilla, que llegará, tendrás el chal preparado.

2. Un cuello para empezar a pensar en el otoño

Si quieres algo más pequeño y rápido, un cuello es una opción estupenda.

Puedes hacerlo a punto o a crochet y aprovechar para probar una lana que no hayas utilizado antes o practicar algún punto que tengas pendiente.

Es uno de esos proyectos que avanzan rápido y eso, cuando estás retomando las agujas, se agradece muchísimo.

Además, a finales de verano ya empiezan a apetecer esos colores más de otoño aunque luego salgas a la calle y el termómetro se empeñe en recordarte que todavía estamos en Sevilla.

3. Un bolso de crochet

Si todavía no te apetece nada pensar en lanas calentitas, no hay ningún problema. Podemos seguir perfectamente con el algodón.

Un bolso de crochet es un proyecto que me gusta especialmente para esta época porque puedes seguir utilizando fibras frescas y hacer algo que vas a usar durante muchos meses.

Puedes hacerlo sencillo, combinar varios colores, utilizar grannys o aprovechar para probar alguna técnica nueva.

Y tiene una ventaja importante: no hay tallas.

Para volver a coger el ganchillo sin complicarnos demasiado, me parece una opción perfecta.

4. Grannys, aunque todavía no sepas qué vas a hacer con ellos

No todos los proyectos tienen que empezar con un plan perfectamente organizado.

A veces apetece elegir varios colores, coger el ganchillo y empezar a hacer grannys.

Uno hoy, otro mañana y otro cuando tengas un rato.

Más adelante ya veremos en qué se convierten.

Pueden terminar siendo un bolso, un cojín, una manta, una chaqueta o quedarse durante un tiempo guardados hasta que aparezca la idea.

Y tampoco pasa nada.

A veces nos centramos tanto en terminar proyectos que se nos olvida que tejer también consiste simplemente en disfrutar del rato.

5. Ese proyecto que tienes guardado desde hace meses

Todas tenemos alguno.

Un patrón guardado, una foto que vimos y nos encantó, algo que mandamos a una amiga diciendo que teníamos que hacerlo o ese proyecto para el que incluso compramos los materiales y todavía sigue esperando.

Finales de verano puede ser un buen momento para recuperarlo.

No tiene que ser nada espectacular. Puede ser un gorro, unos calcetines, un amigurumi, un neceser, una prenda sencilla o cualquier proyecto que te haga ilusión empezar.

Porque, al final, creo que esa es la mejor forma de volver a tejer: elegir algo que realmente te apetezca.

Volver a tejer sin prisas

Septiembre siempre viene cargado de buenos propósitos y con las labores pasa exactamente lo mismo.

Queremos empezar proyectos, aprender técnicas nuevas, terminar lo que tenemos a medias y, de paso, hacer todo lo que hemos ido guardando durante meses.

Pero no hace falta hacerlo todo de golpe.

Un ovillo que te guste, unas agujas o un ganchillo y un proyecto que te apetezca son más que suficientes para empezar.

Por aquí ya estamos preparando la nueva temporada y durante las próximas semanas os iré enseñando las lanas que van llegando a Tejemadeja, ideas para utilizarlas y nuevos proyectos.

Y ahora tengo curiosidad: ¿qué es lo primero que os apetece tejer después del verano?

Os leo.

A tejer cosas bonitas para el mundo.

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